BALASANA – POSTURA DEL NIÑO

Muchas veces llegas a casa y estás buscando una postura o asana de yoga que te permita descansar, relajarte y descargar tu espalda, la postura del niño o Balasana es una postura sencilla con muchos beneficios para nuestro organismo siempre y cuando la realicemos de forma adecuada.

CÓMO HACERLA CORRECTAMENTE

Nos colocamos de rodillas en el suelo sobre nuestra esterilla, sentados sobre los talones: los dedos pulgares de los pies deben mantenerse juntos y las rodillas deben estar separadas aproximadamente el ancho de nuestras caderas.

Mientras soltamos el aire, inclinamos nuestra espalda hasta llegar al suelo con nuestra frente, que queda apoyada en el mismo. El coxis debe estar alargado y todo nuestro cuerpo relajado, ya que se trata de una postura de relax.

Los brazos, tradicionalmente, se colocan a ambos lados del cuerpo y hacia atrás, de modo que las menos quedan aproximadamente a la misma altura que los pies. En algunas ocasiones, para estirar más la espalda y la zona de los hombros, pueden colocarse hacia el lado contrario, por delante de nuestro cuerpo.

Dado que se trata de una postura sencilla de mantener, podemos utilizarla como parte de la relajación post-ejercicio y mantenernos en ella el tiempo que estimemos necesario. Al volver a incorporarnos debemos hacerlo despacio para evitar posibles mareos.

BENEFICIOS

Entre sus beneficios podemos encontrar el estiramiento de toda la zona lumbar (por eso está muy indicada después de realizar otras posturas) y la reducción del estrés y la fatiga.

Si la realizamos con los brazos estirados hacia delante en lugar de recogidos a ambos lados del cuerpo, ésta postura también nos ayuda a estirar los hombros, y es conveniente ejecutarla después de algunas posturas como el perro boca abajo, en las que parte de nuestro peso se encuentra en estas articulaciones.

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